13.10.06
Una Buena Historia
| A veces una historia emotiva es más inspiradora y persuasiva que los datos y los análisis racionales. Convertirse en experto narrador de historias motivadoras no es tan difícil; basta considerar ocho pasos básicos. | ||
Como director de programa del Banco Mundial, a mediados de los 90 Stephen Denning no tenía la menor idea de cómo convencer a sus colegas del valor de la gestión del conocimiento. Las presentaciones Powerpoint basadas en sólidas investigaciones no lo ayudaban en nada. Así que empezó a contar la siguiente historia: "En junio del año pasado, un trabajador del área de salud en una pequeña ciudad de Zambia visitó el sitio web del Centro de Control de las Enfermedades para preguntar sobre el tratamiento de la malaria. Tengan en cuenta que se trata de Zambia, uno de los países más pobres del mundo, y de una ciudad a 600 kilómetros de la capital. Pero lo más asombroso de todo, al menos para nosotros en el Banco Mundial, es que tenemos un gran conocimiento sobre temas relacionados con la pobreza que no está disponible para los millones de individuos que podrían usarlo. Imagínense si lo estuviera y piensen en qué tipo de organización nos convertiríamos". Esta historia tuvo éxito donde el análisis y la argumentación habían fracasado; Denning se convirtió en consultor especializado en narraciones y autor del libro The Leader's Guide to Storytelling. Según Denning cualquier líder puede usar las historias con eficacia. A continuación se resumen los ocho pasos que lo ayudarán a convertirse en especialista en narraciones. 1. Tener un objetivo claro. Denning sugiere tener en mente las preguntas: ¿qué intenta cambiar en el mundo?; ¿qué idea específica quiere que sus empleados entiendan e implementen?; ¿qué no están haciendo ahora que usted desearía que hagan en el futuro? 2. Identificar un ejemplo de cambio exitoso. Puede ser un cambio en la organización o en otra (preferentemente similar a la suya). 3. Decir la verdad. Además de precisa, la historia debe ser verdadera. La siguiente frase: "700 pasajeros felices llegaron a Nueva York tras el viaje inaugural del Titanic", puede ser precisa desde el punto de vista de los datos, pero no refleja lo que en verdad sucedió. 4. Decir quién, qué y cuándo. Algunos datos específicos ayudan a crear la sensación de historia. Introduzca la fecha, el lugar y los protagonistas desde el principio. 5. Recortar los detalles. Si bien algunos detalles son esenciales, la clave es no recargar la historia con datos como el carácter de los personajes y el argumento de una narración tradicional. 6. Subrayar el costo del fracaso. Ser explícito sobre lo que ha pasado y pasará como resultado de la manera de actuar de la organización. Para que sus oyentes trabajen hacia un futuro mejor deben entender por qué mantener el statu quo no es una opción. 7. Incluir un final feliz. La historia debe terminar bien. Su objetivo es inspirar a la gente a la acción y, para eso, hay que generar un entusiasmo casi eufórico sobre las posibilidades a futuro. 8. Invitar a la audiencia a soñar. Después de ofrecer un ejemplo, vincule su historia a la idea de cambio. Use frases como: "Qué sucedería si..." o "sólo imagine...". Es fundamental no dar detalles del futuro que usted imagina: es mejor invitar a la audiencia a imaginarlo por sí misma. Cynthia M. Phoel © Harvard Business School Publishing, 2006 |